4/6/16

AQUEL PRIMER PROYECTO CON HUIDOBRO

Vicente Huidobro












"En todas las cosas hay una palabra interna, una palabra latente y que está debajo de la palabra que las designa. Ésa es la palabra que debe descubrir el poeta" (...)

"Yo tengo derecho a ver una flor que anda o un rebaño de ovejas atravesando el arcoirirs, y el que quiera negarme este derecho o limitar el campo de mis visiones, debe ser considerado un simple inepto." 


A MODO DE PREVIA REFLEXIÓN 

En los últimos tiempos se viene oyendo un constante y creciente rumor en torno a innovaciones educativas de todo tipo. Por no eternizar el asunto, me referiré aquí sólo a la relativa a "proyectos". 
Se viene teorizando mucho, desde diversos enfoques, sobre el “aprendizaje por proyectos”, proponiendo normalizaciones regladas, plantillas, condiciones y metodologías a seguir a modo de manual de instrucciones.
Algo me chirría en todo esto y me da la impresión de que, en buena medida, se debe a esa especie de férreo intento de racionalización excesiva que se respira en este ambiente de aire mercantil.
Parece que cuanto se plantea en las prácticas educativas ha de justificarse previamente respondiendo al cuándo, cómo, por qué, para qué y de qué manera; medido y pesado paso a paso (o, al menos, que tenga esa apariencia formal). Se trata, pues, de un planteamiento que se centra más en la forma que en el fondo, más en la meta que en el proceso y –a mi entender-, un proyecto, como su nombre indica, se va proyectando en equipo a lo largo del camino, se construye, no viene preprogramado, atado y bien atado.
Considero que, además de necesarios razonamientos y planificaciones con sentido común, deben estar presentes: la intuición, la atenta observación y escucha, un margen para la improvisación y el azar, la flexibilidad de tempos, la imaginación, el juego y el entusiasmo.
En algún lugar escuché que “intuición” es el roce entre lo ya comprendido y lo que aún está por comprender. Quizá el problema estribe en que estamos excesivamente anclados a lo que cada cual cree ya comprendido; ese anclaje nos inmoviliza de una manera tan atroz que nos impide el acceso a lo que aún está por comprender y nos ofrece seguir aprendiendo.

"NO TODO LO QUE SE PUEDE CONTAR CUENTA
NI TODO LO QUE CUENTA SE PUEDE CONTAR"
Albert Einstein



AQUEL PROYECTO, LA INTUICIÓN Y EL AZAR

El primer proyecto al que me lancé (a solas, dadas las circunstancias) -con todas mis torpezas y no pocos placeres-, se fraguó en el curso 1986-87 y vino fundamentalmente impulsado por intuiciones.
De entre los grupos a los que entonces daba clases en un pueblo de Valencia, había un 7º de E.G.B. (ahora 1º de E.S.O.) al que impartía Lengua-Literatura y Plástica.
Quiso el azar por aquellos tiempos que cayera en mis manos un libro excepcional que me sedujo; el volumen contenía el extenso poema “Altazor o el viaje en paracaídas” seguido de “Temblor de tierra”, ambos textos del poeta chileno Vicente Huidobro.
"¿Qué lees?" -Me solían preguntar los niños en cuanto me veían con una lectura personal entre manos. Vista la curiosidad, necesité compartir algo de ello con estos alumnos. ¿Era descabellado presentar a 36 niños de 12 años a un delirante poeta ultraísta impulsor del creacionismo que fue contemporáneo e íntimo rival de Neruda? ¿Una figura que, ni por error, se citaba en los libros de texto, un autor difícil…? Así, fría y racionalmente, quizá sí. No obstante, planifiqué un proceso que fuera lentamente avanzando desde los preliminares hasta la caída en paracaídas sobre Huidobro y una selección de sus versos. Desde ahí me lancé con esa locura que hoy, casi tres décadas más tarde, nos sigue manteniendo unidas a un buen puñadito de aquellas personas.

Finalmente, de la mano de una sola palabra: “Altazor”, el proceso nos llevó a jugar con lo concreto y lo abstracto, con la norma y la transgresión, con significados y significantes, con el lenguaje literal y el figurado, el coloquial y el literario, los modismos, mil metáforas y otros recursos literarios, el humor, la poesía, la prosa, la forma, el color, el volumen…
Salvador Gil
La vida de Altazor es como un pañuelo de colores, cada color representa un día de su sueño, de la brújula del tiempo que hay en cada hombre. Es una ducha de palabras esdrújulas junto con ideas burbujeantes que te hacen recordar tiempos pasados. Así es Altazor.
                                                                                          (Carmina Rodríguez)

Collage (Betty F. Ernesto M. Maribel M.)
ALTAZOR
¡Qué solo estás en tu casa 
vestido de blanco!
(Sara Hernández)

De resultas de aquella locura se publicó un libro y se instalaron dos exposiciones: una en la Feria del Libro de Valencia y otra en el castillo del pueblo donde se ubicaba la escuela. ¿Cómo lo hicimos? No sé casi nada. Lo hicimos proyectando y proyectándonos.

Morir vivo con los ojos cerrados.
Soñar despierto como si estuvieses dormido.
Vaciar a Altazor como bolsas.
Regar figuras sin forma como árboles.
Enjaular la vida como pájaros.
Soltar la muerte como la alegría. 
(Eva Lambíes)


Altazor
Un hilo tu mente
Un reloj tus ojos
Tu boca una caricia
Y tu nariz miel de polvo
Tu tristeza es una mezcla 
De fantasma y compasión
Tu alegría una manzana
Cargada de admisión
Tus manos una selva
Tu cintura un despertar
Tu cabello 1.000 deseos
Y un montón de cosas más.
Tu bondad una paloma
Tu expresión un libro abierto
Tu vejez una mentira
Y tu belleza un gran acierto.

(Maribel Moreno)



La vida es un largo viaje/ que mana de un manantial: el tiempo./ Vamos cayendo poquito a copo,/ pasando por sueños y surtidores de colores./ Parece un largo,/ que es corto, viaje/ en paracaídas./ Pasamos por el sol/ lleno de luz y color./ Pasamos por la luna/ dormida en su cuna./ Las estrellas cantan su canción,/ y mientras el manantial pierde/ vida,/ pierde tiempo,/ caemos más deprisa:/ caemos al vacío,/caemos a la nada,/ caemos al todo,/ caemos a la mancha negra,/ caemos a la mancha blanca,/ caemos al hueco,/ caemos al fondo,/ caemos al todo/ que es a la vez nada,/  y luego ¡plof!.../ Ya no siento. 

(Amparo Sáez)

Altazor: Yo canto a los párpados de la vida.
Lloro a los sentidos de la lluvia.
A las raíces del sol.
A los poemas del mundo.
A los sueños silvestres.
Y a la mar, mi canción.

(Luis Sáez)

Después, entre nosotros fuimos atendiendo a la resolución de problemas que se nos iban planteando como la financiación de materiales para la exposición. Hicimos cuentas, vendimos papel viejo a peso, pedimos ayudas y aportaciones a concejales, familiares del alumnado y amigos (por parte de la escuela no había ninguna colaboración), fuera de horario escolar viajamos toda la tropa en tren a la ciudad las veces que hizo falta…
Trabajamos como locos y, como locos, aprendimos y disfrutamos.


Altazor: colmena de rojo tu olor,
tu mano me alivia mi amor,
tus ojos despiertan al sol,
tu labio abre la puerta del color.
(Ana Masmano)



Es propio de Altazor
salir de un resplandor.
(Andrés Furriol)









Altazor, tu amor 
sólo se combate 
con amor.
(J. David Gómez)

El libro vendría más tarde, primero fue la exposición en la ciudad, que instalamos entre todos. Salíamos en los periódicos (con la complicidad de Carlos Pérez, tan huidobriano él), nos entrevistaban, hacíamos pequeños talleres con niños y adultos visitantes…

IMPREVISTOS E IMPROVISACIONES

Un día, a una hora en que los niños ya no estaban, apareció en la exposición el Sr. Maravall, entonces Ministro de Educación; y junto a él otras personas enchaquetadas y engalanadas. Los sorprendí exclamando: ¡¡¡Pero esto!!!! ¡¡¡¿Quién ha hecho esto?!!! Y, de pronto, reconocí a una de aquellas personas: era el poeta mexicano Octavio Paz.
Ellos estaban sorprendidos, ¡yo más! Nos mirábamos atónitos. Y es que aquella empresa que nos llevábamos entre manos, me había tenido tan ocupada como para no estar al día de los acontecimientos culturales de mi entorno: se acababa de inaugurar, en el Palau de la Música, el Congreso Internacional de Intelectuales y Artistas que conmemoraba el celebrado, también en Valencia, 50 años atrás ante la Guerra Civil Española. ¿Y quién figuraba entre los asistentes en aquel congreso del 36? El poeta chileno Vicente Huidobro. ¿Y quién figuraba en éste 50 años más tarde? Vicente Huidobro, el nieto del poeta.

Una de las personas que, en aquel momento, más aspavientos de sorpresa hacía, era Cristina Grau, una arquitecta compañera de René de Costa, profesor especialista en Huidobro y responsable de las publicaciones del poeta vigentes entonces en España. Cristina exclamaba: ¡Está en Chicago, pero René tiene que ver esto!
Y sí, a su regreso de Chicago, donde impartía clases en la Universidad, René acabaría viendo la segunda exposición ya instalada en el castillo.
Entretanto, en aquella primera exposición, los congresistas seguían apareciendo, incluido el nieto del poeta al que me presentaron.
Aquella noche acabé cenando con Vicente Huidobro, Saúl Yurkiévich, Octavio Paz… Y me invitaron a acudir al congreso con los 36 niños, especialmente para ver dos exposiciones centrales: la de pintura, de Ramón Gaya y –cómo no-, la de Vicente Huidobro en la que figuraba, desde el teléfono que el poeta le robó a Hitler, hasta las cartas originales de la extensa y tormentosa correspondencia mantenida entre Huidobro y Neruda.
Durante años también mantuve, tanto yo como alguno de los niños, correspondencia nada tortuosa con Huidobro (nieto) hasta que nos fuimos perdiendo la pista.

A las orillas del río
a un señor me encontré
Altazor lleva por nombre, 
y de apellido, no sé.
Su pelo blanco y su barba
caían por sus mejillas
como nieve y como lava.
Sus manos de piedra fina
que al tocarlas te abrazaban.
Su voz parecía el viento
cuando silba de mañana.
Sus ojos parecen soles
y al mirarlos se te apagan.
Su cuerpo, columnas y barro.
Su corazón, una espada.
(Raquel Furriol)

A finales del curso siguiente (paradójicamente, mientras se me preparaba un despido improcedente de aquella escuela), se publicó el libro sobre este proyecto. El título lo decidieron los niños: “Abrapalabra o…" (en alusión a “Altazor o el viaje en paracaídas”). La Fundación Huidobro que, allá en Chile, comenzaba a gestionar Vicente, también recibió su ejemplar. Pero ocurrió que la editorial quebró meses después de publicar nuestra experiencia. El libro quedó -hasta hoy-, descatalogado. La introducción la encabezaba esta cita de Jorge Luis Borges:

"Es difícil enseñar algo. De niño quería ser maestro y mi padre me dijo que la enseñanza es inútil, que cada cuál debe salvarse por sí mismo. Luego he ejercido como profesor y creo que sí, que es imposible enseñar algo, pero que se puede enseñar ese amor por ese algo. Ésa es la única tarea válida del profesor."


En el río se ve una flor,
un hombre la coge,
la llama rosa,
es roja.
Altazor: la mente de un invernadero.
(Crescencio Leñero)

Unos 20 años más tarde, Vicente H., rastreando por las redes sociales, me encontró de nuevo. Volvimos a entrar en contacto por correo y personalmente. Aquí anduvimos por Valencia buscando nueva documentación sobre aquel Congreso del 36 y la implicación en él de su abuelo. Visitamos al sabio Carlos Pérez. Y Vicente me contó y documentó sobre interesantes proyectos de la Fundación para crear un Espacio Huidobro en la costa chilena, allí en el entorno de la tumba del poeta -enterrado de pie por su expreso deseo-, y bajo su epitafio:

Aquí yace el poeta Vicente Huidobro
Abrid la tumba
Al fondo de esta tumba
Se ve el mar

Huidobro por Picasso
Huidobro por Juan Gris




















Aquí yace un amor:
Altazor.
Guitarra de fuego, entraña de cuerdas,
como la música acompañada
por aquella vela
¿te acuerdas?
(Maribel Moreno)

Aquí yace Altazor
Otoño de vida
Invierno de sol.
(Luis Sáez)



Concluyendo: Transcurridas tres décadas de aquella experiencia a la que ni siquiera denominé "proyecto" (si se llama así o de otra manera me importa bien poco), encuentro en el libro, además de múltiples torpezas mías, otros detalles llamativos. 
Aquel "Abrapalabra o...", que preparé para su publicación a golpe de teclado de máquina de escribir portátil y cuyas imágenes todavía se prepararon a base de fotolitos, incluye un breve apartado de conclusión final. En él (hablamos del curso 1986-87), ya me quejaba de la tendencia a mecanizarlo y estandarizarlo todo de forma homogénea y sistemática, y reivindicaba la teoría de las inteligencias múltiples de Howard Gardner, ahora tan de moda y reclamada como una gran novedad.
Y me pregunto cuánto tiempo más seguiremos teorizando, diseñando "nuevas metodologías innovadoras" llenas de siglas y anglicismos que parecen redescubrir las Américas... en lugar de ponernos a hacer desde las tripas y los conocimientos, desde el entusiasmo y el contagio y, sobre todo, desde la confianza en las mil capacidades potenciales de los niños y sus disposiciones naturales ante el aprendizaje.


Basta señora arpa de las bellas imágenes
De los furtivos comos iluminados
Otra cosa otra cosa buscamos
Sabemos posar un beso como una mirada
Plantar miradas como árboles
Enjaular árboles como pájaros
Regar pájaros como heliotropos
Tocar un heliotropo como una música
Vaciar una música como un saco.

Vicente Huidobro


24/5/16

UN PAÍS DE MARAVILLAS


Corría el curso 1997-98 cuando surgió el proyecto en torno a Lewis Carroll y su Alicia. Las propuestas y actividades fueron ricas y diversas en los diferentes cursos, pero hoy desempolvo este ingenioso libro que conservo y que elaboramos en 6º de Primaria.
Previamente estuvimos leyendo en voz alta en clase "Alicia en el País de las Maravillas", así como manejando otras obras de y sobre el autor. 
El capítulo de la merienda de locos fue todo un acontecimiento celebrado con el grupo en torno a una mesa con servicio de té y pastas. Pili, una de las niñas -que tenía síndrome de Down-, se pidió encabezar la mesa encarnando al sombrero loco. Por su propia iniciativa, nos leyó unas historias divertidísimas (no es de extrañar que Pili, ya más mayor, haya trabajado como actriz).

Un día apareció en el aula un mapa absolutamente en blanco, apenas se podían adivinar en él unas letritas... "icia", medio borradas. Junto a él había una nota firmada por Alicia; era una desesperada llamada de socorro para que la ayudáramos a reconstruir el mapa del País de las Maravillas; de no conseguirlo, su cabeza corría peligro bajo la amenaza de la Reina de Corazones.
Tras un arduo trabajo de coordinación entre grupos de geógrafos, botánicos, sociólogos y demás investigadores, se logró salvar la cabeza de Alicia.

GEOGRAFÍA



La raya que atraviesa el árbol de la madriguera es la línea de nuestra superficie terrestre. Desde ahí, quién se cuela por la madriguera, va a parar a las "antipatías" y cae justo en la región del Amor Tajado, que tiene forma de corazón partido (o tajado) por un río sin agua.

El País de las Maravillas tiene forma de rosquilla, aunque no está completa. El motivo de esto lo explicaba así una experta geógrafa:

"Cuenta la leyenda que hace mucho tiempo, un monstruo fue a visitar el País de las Maravillas y, de tanto que le gustó, le pegó un bocado en la parte derecha de la rosquilla. Se dice que todavía vive gente dentro del bicho, pero nadie ha conseguido aún dar caza a este monstruo llamado SNARK (también conocido como BUJUM)"
























El río Río Rió nace en los cuatro Frioncones y desemboca en el Mar Avillas. Los ríos suelen sonar a algo así como cuando abres un grifo, pero éste no, éste suena a carcajada de loco y es un río de babas muy sanas.

Y así es el "Archipiélaguo" del Mar Avillas:


En cuanto a Grandiloncha, se llama así porque parece ser que antiguamente fue una gran loncha de mortadela. Y la Región Golfaria es un poco rara, sólo hay que acostumbrarse a ella. Está dividida en cuadros invisibles; es como un tablero de ajedrez, cuadro sí, cuadro no, hay una miniselvita o un minidesierto.

Fragmento de un mapa de la región 































ALGUNOS FENÓMENOS METEOROLÓGICOS 



También hay "Tornados Avilleros" provocados por la velocidad de las patas del conejo y "Terremotos Frionconos" de 6 grados Chershius.

HABITANTES









 No, no vayáis a creer que estos conocidos personajes son los únicos que pueblan el país.


















Éstos son algunos otros 






























VEGETACIÓN


Esta planta hace un buen papel en su país porque eso hace: papel. Los hace de muchos tipos, pero a la Reina de Corazones se los tiene que hacer rojos y perfumados, así que en esos casos debe comer primero rosas rojas.



¡¡¡Ojo con la Flor Puntual!!! 



COSTUMBRES Y TRADICIONES

Bajo este régimen político, en el País de las Maravillas se celebran grandes acontecimientos como las "Fiestas de No Cumpleaños", la "Revés del Fiesta" y algunas más.




DIMES Y DIRETES






También unas nanas para el bebé-cerdito




Y hablando de las moralejas sin sentido de la Duquesa, no pueden faltar algunos ejemplos del REFRANERO LOCO (de todo un poco) del País de las Maravillas.




Son también muy populares otros refranes como:
A palabras necias, culo en pompa.
No es lo mismo llamar que salir a abrir.
Año de lirón, año de infusión.
Cabeza que no has de cortar, déjala soñar.

No hay peor sordo que el que se equivoca. 
Más vale tarde que lejos.
Oruga ladradora, poco fumadora.
Quien mal acaba, mal empieza.


















Y para terminar, algunas RECETAS típicas





















Sin duda, un gran País de Maravillas.